La historia del barril de cerveza

Desde que el ser humano comenzó a producir cerveza, el envasado ha sido uno de los principales retos a los que se ha enfrentado. El envasado es uno de los últimos estadios del trabajo en la cervecería y con él se analiza el proceso en el centro de producción, pero precisamente por eso nunca ha estado exento de dificultades. 

Con el envasado se buscan dos objetivos:

1. Poder transportar eficazmente la cerveza a los puntos de venta.
2. Almacenar y conservar la cerveza en buenas condiciones durante un tiempo determinado. 

Inicialmente la cerveza se consumía directamente en los lugares en los que se producía, pero cuando se quería transportar a lugares lejanos se envasaba en tinajas, vasijas o ánforas. Estos recipientes eran frágiles y resultaba muy complicado cerrarlos herméticamente para evitar adulteraciones, contaminaciones o perdidas de liquido. 

La llegada del barril de madera

La invención por parte de los galos del barril de madera supuso toda una revolución para la producción y envasado de bebidas. Los cerveceros contaron desde ese momento con recipientes mas ligeros, duraderos y fáciles de producir. 

Además de su ligereza, la barrica de roble tenía como ventaja la facilidad del transporte, ya que su forma permitía hacerla rodar. En algunos casos también aportaba interesantes matices a la cerveza, pero generalmente los cerveceros las trataban para evitar que el líquido evolucionase o los microorganismos se instalasen en los recovecos de la madera y estropeasen su producto. 

Una vez que la cerveza estaba lista -o en algunos casos solo ligeramente fermentada- se enviaba a las posadas y tabernas. Allí se servía a los clientes directamente de los barriles. Este sistema de envasado y distribución perduró durante más de 2.000 años y todavía hoy sigue usándose en algunas cervecerías. 

Los primeros barriles de metal

En el servicio a la hostelería se produjo una revolución en el envasado: la dificultad de trabajar con un material natural como la madera, su elevado precio, la necesidad de disponer de una mano de obra especializada y la mayor escala de los cerveceros hizo que a mediados de la década de 1950 los barriles de metal se generalizasen. 

Con el éxito de la cerveza a presión, los barriles keg se convirtieron en el estándar de la industria de la cerveza, quedando relegados los cask a las cervezas tradicionales británicas o Real Ales.

En los últimos años ha aparecido una nueva evolución del barril para hostelería. En el key keg la cerveza se introduce en una bolsa especial que se protege por una estructura plástica. Los key keg son los envases más ligeros, pero no son reutilizables.