Fabricando cerveza en casa: kits de elaboración

El homebrewing es heredero de la época en la que la cerveza se elaboraba en casa. Con la profesionalización de todas las actividades que trajo consigo la Revolución Industrial, la fabricación de cerveza en hogares y tabernas prácticamente desapareció. Fue durante la Ley Seca, cuando los aficionados a la cerveza retomaron esta actividad. Inicialmente “apoyados” por los cerveceros que comercializaban extractos de malta (supuestamente para usar en la cocina) y posteriormente recurriendo a ingredientes más naturales, la afición por elaborar la cerveza en casa no desapareció aun cuando la Prohibición fue abolida y continua hasta nuestros días.

El movimiento hippy de los sesenta y el “hágalo usted mismo” trajeron al homebrewing de regreso con tanta fuerza que en Estados Unidos se lo considera el verdadero germen de la llamada revolución de la craft beer. Muchos de los primeros representantes de ese movimiento fueron avezados cerveceros y asociaciones como American Homebrewers Association que en la actualidad cuentan con decenas de miles de miembros. Durante años en nuestro país fue difícil elaborar cerveza en casa por la dificultad de encontrar equipo e ingredientes, pero hoy en día no faltan opciones para introducirse en esta apasionante afición. 

BRAUFÄSSCHEN 

Un primer paso seguro y sencillo

¿Buscando una forma accesible de iniciarse en la fabricación de cerveza? No hay duda de que la propuesta de Braufässchen es lo más sencillo que en esta materia puede encontrarse en el mercado.

Braufässchen nació en 2012 en Múnich de la mano de tres estudiantes aficionados a la cerveza. Su premisa era conseguir vencer la barrera de entrada que representa elaborar cerveza en casa. Fruto de su experiencia como homebrewers, sabían que la falta del equipo adecuado, la dificultad para conseguir ingredientes y suministros, y el prolongado tiempo de espera hasta saber si todo había salido bien eran aspectos que desanimaban a aquellos que se aproximaban por primera vez a este hobby.

El kit que presentan contiene todo lo necesario para conseguir 5 litros de cerveza tras diez minutos de trabajo en la cocina. Ni siquiera es necesario buscar botellas o garrafas para embotellar, ya que el barril que se incluye servirá tanto como fermentador, como dispositivo de servicio. Una vez que hayamos seleccionado nuestro tipo de cerveza favorita (Lager, Pilsner, Oktoberfest, Pale Ale, IPA, Weissbier o Christmas beer) solo debemos mezclar agua, la bolsa de extracto de malta, el preparado de lúpulo y la levadura. Después de una semana nuestra cerveza estará lista para consumir.

MY BREWERY 

Empezando a pensar a lo grande

Braufässchen puede ser un buen inicio, pero la creatividad es totalmente inexistente. Antes de dar el gran paso que representa elaborar con los ingredientes cerveceros tradicionales, muchos especialistas en homebrewing recomiendan continuar practicando un tiempo con el extracto. Con estos concentrados de malta no solo conseguiremos producir una cantidad respetable (aproximadamente unos 20 litros) sino que el proceso será más divertido y nos permitirá ciertas dosis de experimentación. 

En este segundo paso hacia nuestra especialización, además del extracto (presentado en forma de melaza o sirope y comercializado en latas) será necesario disponer de un cubo para la fermentación y un envase para su almacenamiento y consumo que pueden ser botellas o barriles. 

Si optamos por la primera opción tendremos que hacernos con botellas con cierre mecánico o botellas retornables, chapas y chapadora. Tras el imprescindible higienizado de todo el equipo, mezclaremos agua hervida con el extracto. Una vez que enfríe, trasvasamos al fermentador y añadiremos la levadura dejando que transcurra la fermentación a lo largo de  7 u 8 días. La “cerveza verde” será entonces trasvasada a las botellas a las que añadiremos una dosis de azúcar y dejaremos reposar unas tres semanas. Si hemos seguido correctamente los pasos obtendremos una cerveza más que correcta dentro del estilo del que hayamos adquirido el extracto. 

BROOKLYN BREWSHOP 

El gran arte de la elaboración de cerveza contenido en una pequeña caja

Si tu pasión es la cerveza seguro que has leído alguno de los libros que te hemos recomendado. En casi todos ellos se describen los ingredientes usados en la elaboración de cerveza y los pasos que durante cientos de años han seguido cerveceros de todo el planeta. Descubrir si puedes emular a esos artesanos está ahora al alcance de la mano gracias a los kits “todo grano” de la Brooklyn Brewshop, una tienda dedicada al homebrewing abierta en 2009 por Erica Shea y Stephen Valand. 

Shea y Valand partieron de la misma premisa que Braufässchen, pero en lugar de usar extracto su objetivo era conseguir que los neoyorkinos con poco espacio pudiesen elaborar 1 galón (3,8 litros) de cerveza de manera natural en sus cocinas. El kit de Brooklyn Brewshop se presenta en una coqueta caja que incluye esterilizador, malta, lúpulo, levadura, una damajuana de vidrio para la fermentación, un hidrómetro, una válvula y un tubo para el trasvase. Solo será necesario disponer de una olla, un colador, un embudo, azucar y botellas para el envasado. El proceso de elaboración es similar al descrito para el extracto, diferenciándose únicamente en las fases iniciales que requerirán aproximadamente dos horas y media. En ese tiempo debemos mezclar el cereal con agua caliente (mashing o maceración) para obtener el mosto que después se llevará a ebullición y al que se añadirá el lúpulo. Brooklyn Brewshop pone a nuestra disposición dos docenas de recetas diferentes, algunas de ellas firmadas por cerveceros tan reputados como MikkellerBrewDog.

BREWFERM 

Cuando lo demás ya se nos queda pequeño

Si la experiencia con alguna de las propuestas anteriores hizo que surgiese en tu interior la pulsión del verdadero homebrewer es el momento de hacerse con un set adecuado. La inversión no solo te permitirá disponer de un material concebido para la fabricación de cerveza, sino que al usarlo exclusivamente con este fin se garantiza una mayor duración y se minimiza el riesgo de contaminación.

La firma belga Brouwland es uno de los mayores fabricantes mundiales de equipo para elaboración casera de cerveza. En el amplísimo catalogo de su marca Brewferm dispone de todo lo necesario para avanzar en este hobby y llevar a buen fin nuestras recetas. Aún cuando existe la posibilidad de adquirir cada elemento de forma independiente, los “starter kits” de Brewferm contienen todo lo necesario para una producción continuada y exitosa de unos 25 litros de cerveza. 

La decisión más importante que debemos tomar es si queremos que la olla en la que calentaremos el agua y llevaremos a ebullición el mosto sea eléctrica o a gas. Esa elección la determinará el entorno en el que vayamos a trabajar y en algunos casos los estilos en los que queramos especializarnos. 

Además de la compra de este instrumental, para nuestras primeras elaboraciones “serias” resultan muy interesantes las recetas diseñadas pensando en estas fases de aprendizaje. Contienen todos los ingredientes necesarios y se detallan tiempos y temperaturas. Una vez que dominemos el proceso podremos hacer pequeñas modificaciones, recurrir a recetarios, clonar productos comerciales o diseñar alguna cerveza según nuestros gustos. La culminación a esta aventura es presentar nuestra creación a algún concurso, pero esa ya es otra historia.