San Patricio, el santo de la cerveza

La cerveza y San Patricio, como todos sabemos, son dos símbolos ligados y perennes en el mundo entero. Año tras año, el día 17 de marzo se ha celebrado que este santo patrón regaló a la población de Irlanda no solo una forma de curar su espíritu más allá de lo terrenal, sino también una forma de fomentar la alegría a través de esta bebida tan popular. 

Es innegable que la fama del St. Patrick ‘ s Day trasciende fronteras más allá de Irlanda, tierra natal de esta celebración. No son pocos los que se suman a este aclamado festejo al amparo de una jarra de cerveza, un sombrero de color verde y relucientes caras de felicidad.

Pero, realmente, ¿cuál es la historia de san Patricio? ¿Por qué la historia de san Patricio está tan ligada a la cerveza? ¿Por qué Irlanda? ¿Santo de la sostenibilidad?

Acompáñanos en esta fantástica historia:

Nacimiento de san Patricio: patrón de Irlanda, santo de la sostenibilidad

«Todos los pueblos irlandeses son iguales: una iglesia para los católicos, otra para los protestantes, y trece bares”.

Así definió el landlord de un pub la realidad local a Michael Jackson1.

Esta anécdota se produjo durante una visita del cazador de cervezas a Kilkenny, una coqueta localidad del sureste de Irlanda que sobresale por su amplia oferta de pubs, templos y monasterios. Destacan entre estos últimos el impactante priorato dominicano de la Black Abbey o las ruinas de la St. Francis Abbey. En las tierras que ocuparon estas ruinas hasta el siglo XIV opera una fábrica de cerveza como vestigio de la relación que la bebida ha tenido con la iglesia irlandesa y su santo patrón: San Patricio.

Nacido alrededor del año 377, Patricius Magonus Sucatus era hijo de un recaudador de impuestos y diácono cristiano asentado en las proximidades del Muro de Adriano, en la frontera entre Inglaterra y Escocia. 

De adolescente, Patricius fue secuestrado por piratas, que lo llevaron a Irlanda y donde estuvo cautivo seis años. Allí, al mismo tiempo que aprendía la lengua y las costumbres locales, el joven desarrolló un gusto por la cerveza – o cuirm, en gaélico – que ya jamás abandonaría.

Patricio consiguió escapar, pero tras una estancia en la Galia regresó a Irlanda para predicar el Evangelio. 

San Patricio y su arma secreta para convertir al cristianismo

Como era de esperar, su proyecto no fue del agrado de los druidas, pero el santo tenía un arma secreta en su objetivo de convertir al cristianismo a los clanes que controlaban la isla. 

Acompañado por un cervecero de nombre Mescan, el santo no solo aprovechó los abundantes pozos2 y arroyos que poblaban el campo irlandés para consagrarlos y bautizar a sus conversos, sino que también también los usó para producir cerveza y animó a las poblaciones locales a protegerlos. 

Esas aguas limpias eran una garantía para que las poblaciones estuviesen sanas, por eso alrededor de ellas comenzaron a levantarse las abadías en las que acabarían funcionando las primeras cervecerías a gran escala de Irlanda3

Un buen ejemplo sería la abadía Ballintubber, que fue fundada por el rey Cathal Crobdearg Ua Conchobair en 1216, aprovechando uno de los pozos de San Patricio, lugar donde se elaboró cerveza durante un tiempo.

legado cervecero de San Patricio

El legado cervecero de San Patricio

El legado cervecero de San Patricio lo podemos encontrar también en las leyes sobre la producción de la bebida recogidas en el corpus medieval de la Senchus Mór, la ley tradicional irlandesa conocida popularmente como Cáin Padraic, o Ley de Patricio. Este apelativo se debía a la creencia de que el derecho civil tradicional irlandés y el derecho eclesiástico se habían escrito siguiendo las instrucciones del santo patrón.

Si bien estas leyes y la defensa de pozos y manantiales son recuerdos de enorme importancia para la historia de la cerveza, ninguna hagiografía estaría completa sin su dosis de milagros. 

En el caso de San Patricio, se cuenta que en una ocasión, mientras cenaba con el rey de Tara, el mago Lucatmael puso una gota de veneno en la jarra del santo, pero éste la bendijo y ante la sorpresa de los asistentes la volcó. El veneno cayó de la jarra, pero la cerveza no se derramó. A continuación, San Patricio se bebió la cerveza de un trago y continuó dando cuenta de la comida. Y es que hay cosas que solo están al alcance de un irlandés…

REFERENCIAS

  1. Si os interesa saber más sobre el programa The Beer Hunter, podéis obtener más información en este reportaje sobre El documental en el que Michael Jackson bebe cerveza
  1. Irlanda alberga más de estos 3000 pozos y manantiales sagrados, cada uno unido a sus propios santos, leyendas y propiedades curativas. Hay toda una ruta por ellos y muchos están en ruinas de antiguas abadías en las que con toda seguridad se produjo cerveza. 
  1. Tenemos constancia de que se fabricaba cerveza en Irlanda en las Edades de Hierro y Bronce. La riqueza del suelo lo hacía favorable para el crecimiento de cereales como la cebada – brac oen gaélico- y los primeros habitantes de la isla los usaron en la producción de alimentos y bebidas que probablemente formasen parte de la dieta básica cuando el santo estuvo prisionero.