Tipos de cervezas

Existen diversos criterios de clasificación de cervezas. Una misma cerveza puede clasificarse de maneras diferentes e incluirse en distintas categorías a la vez. ¡Sigue leyendo y descubre todas las clasificaciones!

Clasificación de cervezas según el color

El color de la cerveza se debe principalmente al grado de secado-tostado de las maltas empleadas en la receta. Existen dos unidades para la medición del color: La europea (EBC) y la americana (SRM). No existe una relación lineal entre ambas, por lo que hay que usar fórmulas de conversión (de manera aproximada las unidades EBC son el doble de las SRM). 

  • Cervezas pálidas o rubias
  • Cervezas ámbar o tostadas
  • Cervezas oscuras o negras

Clasificación de cervezas según el tipo de fermentación

Según los tipos de levaduras utilizadas podemos encontrar distintos tipos de cervezas:

Cervezas de fermentación alta o ales

La levadura utilizada es Saccharomyces cerevisiae que fermenta a unos 18°C – 25°C entre 3 y 5 días. Las cervezas de fermentación alta pueden presentar turbidez a la vista, mientras que su olor es complejo, con cierta tendencia a ser afrutado, floral… En cuanto al gusto, sus sabores son robustos, con un amplio abanico.

Cervezas de fermentación baja o lagers

Estas cervezas se fermentan con levadura Saccharomyces carlsbergensis entre los 9 °C y 15 °C durante aproximadamente 7 días. Visualmente tienden a ser transparentes, sin turbidez; mientras que olfativamente son sutiles, predominando los olores aportados por las maltas y los lúpulos. Su sabor es equilibrado, limpio y refrescante. 

Cervezas de fermentación espontánea o Lámbicas

Las cervezas lámbicas fermentan con una combinación de levaduras Saccharomyces y Brettanomyces y bacterias acéticas, lácticas, etc. a 18°-20 °C entre 60 y 90 días. Visualmente son claras con escasa espuma y su olor puede recordar a la sidra o al cava (si llevan frutas predomina el aroma aportado por estas), mientras que su sabor destaca por una marcada e intensa acidez con abundantes notas agrias. 

Clasificación de cervezas según el estilo

Un estilo viene determinado por una serie de características (origen, densidad, color, alcohol, amargor, aroma, sabor, etc.) que combinadas forman una unidad cervecera identificable. Los estilos cerveceros nacen, evolucionan y pueden llegar a morir e incluso a resurgir. Su nacimiento está ligado a la ciudad de origen, sus materias primas, el gusto de sus habitantes, la tecnología de la época… Estos aspectos pueden ir cambiando (nuevas variedades de materias primas, nuevas tecnologías, el gusto de los consumidores) lo que hace que los estilos cerveceros evolucionen. A la hora de clasificar una determinada cerveza en un estilo concreto existen guías en las que se reflejan las características de cada estilo. Entre las guías más reconocidas y empleadas está la Beer Judge Certification Program (BJCP).

Parámetros básicos para definir una cerveza

Independientemente de los criterios de clasificación ya vistos, existen otros parámetros que ayudan a definir una cerveza:

  • Extracto Seco Primitivo (ESP). Conjunto de ingredientes orgánicos que componen el mosto antes de la fermentación a excepción del agua. Su cantidad se expresa en grados plato (°P). Ejemplo: ESP 13 °P: en cada 100 g de mosto hay 13 g de ingredientes orgánicos.
  • El amargor. El grado de amargor en una cerveza viene determinado por la cantidad de alfa y beta ácidos isomerizados aportados por el lúpulo. Existen dos unidades de medida, los EBU (European Bitterness Units) y los IBU (International Bitterness Unit). Aproximadamente representan el mismo valor. Cuantos más EBUs o IBUs más amarga es la cerveza.
  • El alcohol. La cantidad de alcohol (etanol) que genera la levadura durante la fermentación es otra de las características básicas que definen una cerveza. El alcohol de una cerveza terminada habitualmente se mide en porcentaje en volumen (% Vol). Ejemplo: 5,5 % vol.